Ya no puedo darte el corazón.
Iré donde quieran mis botas
y si quieres que te diga qué
hay que hacer
te diré que apuestes por
mi derrota.
Quítate la ropa, eso está
bien.
No dejes nada por hacer.
Si has venido a comprarme, lárgate;
si vas a venir conmigo: agárrate.
Larguémonos,
chica, hacia el mar.
No hay amanecer
en esta ciudad.
No sé
si nací para correr,
pero quizá
sí que nací para apostar...
Sé que ya nada va a ocurrir,
pero ahora estoy contra las cuerdas
y no encuentro niuna forma de salir:
voy a apostar fuerte mientras pueda.
Larguémonos,
chica, hacia el mar.
No hay amanecer
en esta ciudad.
No sé
si nací para correr,
pero quizá
sí que nací para apostar...
Ya no puedo darte el corazón.
Perdí mi apuesta con el
rock'n'roll.
Es el precio que tengo que pagar.
Ya no tiene sentido abandonar.