Siendo muy niño a mi madre
escuché:
"Hijo acuérdate siempre
de esta mujer
y cuando seas hombre procura querer
a quien sea de un solo paño
y sin revés,
porque serán sus besos como
la miel,
sabrán tan dulces como la
miel"
Por eso el primer día que
te miré
te quise mía por los siglos
de los siglos y Amén.
El padre me dijo: "Ya la puedes
besar
cuando seas pobre y en la properidad,
porque serán sus besos como
la miel,
sabrán dulces como la miel".
Los dos siempre juntos al amanecer
a trabajar duro y fuerte para poder
comer,
luego dormir y mañana otra
vez
habrá que alimentar nada
menos que a seis.
Porque eran sus besos como la miel,
sabrán dulces como la miel.
Los chicos conocieron también
el amor
y ahora hay seis parejas en mi
comedor.
Todos se casaron y se casaron bien
y me dieron nietos para parar un
tren.
Porque eran sus besos como la miel,
sabrán tan dulces como la
miel.
Todo acabó y nadie sienta
dolor
por las desventuras que este viejo
pasó.
Sepan que es verdad todo lo que
conté
Y que si naciera mañana,
yo lo volvería a hacer
porque eran sus besos como la miel.
Fueron tan dulces como la miel.