El padre dijo en una ocasión:
"No tientes a la suerte, confía
en el Señor"
Los años han pasado, nena,
y ya ves lo que soy,
ni rico ni mendigo, ni siquiera
un ladrón,
tampoco un pobre diablo, solo un
hijo de Dios
tirado en el camino sin pecado
y sin salvación,
sin pecado y sin salvación.
Oh yeah.
Caín o Abel, Moisés
o Aarón,
hasta el mismo Judas lo tuvo mejor
que yo,
Caín tenía un arma
y Abel, Abel la bendición,
pero toda herencia que el padre
dejó
fue su Biblia gastada y el temor
del Señor.
Es ligero el equipaje, amigo, de
los hijos de Dios.
¡Oh yeah! ¡Oh yeah!,
no hay mucho que yo pueda gritar,
pero este viejo, triste y solitario
blues
no me lo podrán arrancar.
¡Oh yeah! ¡Oh yeah!,
no hay mucho que yo pueda gritar,
pero este viejo, triste y solitario
blues
no me lo podrán arrancar.